La aceleración del deshielo constituye un factor decisivo de transformación para el Ártico. La apertura de nuevas posibilidades de navegación y el acceso potencialmente más amplio a la exploración y explotación de recursos han convertido la región en un eje de creciente relevancia para la política y la economía internacionales. De este modo, el Ártico ha dejado de ser percibido como una periferia geográfica para configurarse como un espacio estratégico en el que confluyen desafíos medioambientales, diversidad cultural e intereses globales. En este escenario, las reivindicaciones tradicionales de soberanía de los Estados árticos sobre los espacios marítimos del océano Ártico interactúan y, en ocasiones, entran en tensión, con los intereses económicos y estratégicos de actores no árticos. Junto al papel central de Estados Unidos y Rusia, destaca la proyección de países como China, que desde 2018 ha formalizado su aspiración de participar en el desarrollo de las rutas septentrionales y de invertir en proyectos energéticos, infraestructurales y científicos en la región mediante la denominada “Ruta de la Seda Polar”. La presente investigación examina las implicaciones económicas, jurídicas y geopolíticas de dicha estrategia, valorando su impacto sobre los futuros equilibrios de la gobernanza ártica en un contexto marcado por la fragmentación del orden internacional y la competencia entre potencias globales y regionales.
La estrategia de la “Ruta de la Seda Polar”: implicaciones para la gobernanza de la región ártica
E Tino
2026-01-01
Abstract
La aceleración del deshielo constituye un factor decisivo de transformación para el Ártico. La apertura de nuevas posibilidades de navegación y el acceso potencialmente más amplio a la exploración y explotación de recursos han convertido la región en un eje de creciente relevancia para la política y la economía internacionales. De este modo, el Ártico ha dejado de ser percibido como una periferia geográfica para configurarse como un espacio estratégico en el que confluyen desafíos medioambientales, diversidad cultural e intereses globales. En este escenario, las reivindicaciones tradicionales de soberanía de los Estados árticos sobre los espacios marítimos del océano Ártico interactúan y, en ocasiones, entran en tensión, con los intereses económicos y estratégicos de actores no árticos. Junto al papel central de Estados Unidos y Rusia, destaca la proyección de países como China, que desde 2018 ha formalizado su aspiración de participar en el desarrollo de las rutas septentrionales y de invertir en proyectos energéticos, infraestructurales y científicos en la región mediante la denominada “Ruta de la Seda Polar”. La presente investigación examina las implicaciones económicas, jurídicas y geopolíticas de dicha estrategia, valorando su impacto sobre los futuros equilibrios de la gobernanza ártica en un contexto marcado por la fragmentación del orden internacional y la competencia entre potencias globales y regionales.I documenti in IRIS sono protetti da copyright e tutti i diritti sono riservati, salvo diversa indicazione.


